Vive, Respira y Siente Naolinco
En una peculiar y muy tradicional fiesta en Naolinco se vive una de las
fiestas en honor al Santo Patrón San Mateo, una tradición reconocida por el
impulso y preservación de la cultura de la región pero lo que atrae a los
turistas es una danza que no se realiza en ningún municipio con el fervor que
tienen los Naolinqueños.
La Danza de Moros y Cristianos es una expresión artística que
representa la lucha y victoria de Santiago Apóstol sobre Pilatos en el atrio de
La Parroquia, acompañada de música interpretada con flautas y tambores, pero en
esta danza más interesante que los sablazos de los machetes si son reales y
quedan marcados en las espaldas de los que bailan en la danza.
Esta fiesta de 21 de septiembre la danza es un atractivo por su colorido
y folclor, ya que los trajes de los participantes son muy tradicionales de la
región.
La gastronomía de la ciudad de Naolinco es la más rica,
variada y popular de la región debido a la gran diversidad culinaria con la que
cuenta, que va desde el platillo más sencillo hasta el más laborioso, exquisito
y tradicional. Su gastronomía es considerada como singular por la mezcla de
ingredientes y sabores de la comida autóctona y la colonial. Se destacan
platillos típicos, ricos embutidos de cerdo, patitas en escabeche, chicharrones,
chiles rellenos, así como una gran variedad de dulces y licores a base de
nutritivas frutas. Algunos de los platillos más representativos son: el mole de
especias; chiles verdes y secos rellenos de carne en picadillo; embutidos y
cácalas de cerdo y cecina.
Dulces de Naolinco es una de las más ricas, variada y popular
en la región debido a su gran diversidad de platillos y de entre ella destacan
los colores, los aromas y los sabores de sus dulces artesanales que han
cautivado incluso a extranjeros.
La venta de estos dulces tradicionales se realiza en la mayoría de las
tiendas y en las céntricas calles de Naolinco. Su gran variedad forma parte del
símbolo de identidad de este lugar que insiste en la búsqueda de la
denominación de Pueblo Mágico.
Naolinco “es más que mole, zapatos y religión”. Sus dulces son
considerados como singulares por la mezcla de ingredientes y sabores que han llegado
incluso hasta el Vaticano estas deliciosas y coloridas golosinas.
La festividad de San Crispín, el patrono de
los zapateros.
Es un día de fiesta y descanso, que sirve para recordar tradiciones,
donde las herramientas y maquinas se detienen para honrar la profesión, y a las
personas que hacen posible que siglos después, sigamos disfrutando del calzado.
En esta ocasión, 300 zapateros de Naolinco realizan una muestra
artesanal con 20 stands de venta del producto a buen precio.
La cantada se hace presente una tradición que data de tiempos
prehispánicos, cuando los totonacas dominaban estas tierras: la Cantada, ritos
que, a través de las generaciones, manifiestan la fe y la cultura de un pueblo
que recuerda a sus antepasados con especial devoción.
Ésta fue una fiesta que se impuso y transformó, a pesar del mestizaje
con los españoles, puesto que los frailes franciscanos, que se establecieron en
1542 en esta región, adoptaron los cantos que los indígenas entonaban a los
muertos y los convirtieron en alabanzas destinadas a los santos y a la Virgen,
lo que permitió que esta costumbre sobreviviese hasta nuestros días.
Dicen que México es el único país que celebra a la muerte con alegría,
esto se hace patente en la noche del 1 de noviembre, cuando cientos de familias
naolinqueñas y visitantes acuden al cementerio, en medio de un ambiente
festivo, para esperar a los diferentes grupos que participarán en la Cantada.
Es un cementerio tradicional, aquí las tumbas son parte del espectáculo
y están iluminadas. Pequeñas capillas, enormes monumentos, ángeles, cruces y
vírgenes están destinados a salvaguardar los hogares que los humanos construyen
para descansar y ser recordados, son el escenario en el que se presentarán los
protagonistas de la noche: los cantantes.
